ELLA ya iba de recogida hacia casa. Las tres de la mañana era una buena hora, para hacer una retirada a tiempo. La noche había sido intensa. Tras asistir al teatro, con un amigo, dieron un largo paseo bajo los neones de la gran ciudad. Hicieron una parada en el camino, para tomar una caña. Su amigo, la cogío las manos con fuerza y la besó impulsivamente los labios. ELLA se quedó estupefacta, porque sencillamente no se lo esperaba. Y a continuación "me gustas desde hace mucho tiempo....bueno, desde que te conocí...desde el principio...perdona...sé que te habrá parecido....pero no lo he podido resistir"...ELLA no podía articular palabra, hasta que de repente pudo balbucear.."la verdad....no me lo esperaba...me has descolocado". A partir de ese momento, ÉL lucía una sonrisa inmensa en sus labios, ELLA una sonrisa tímida se desdibujaba en los suyos. Era tarde, se excusó ELLA, y el domingo tenía cosas que hacer...en domingo!!!, todo lo que se puede hacer, es pasarlo tranquilamente, recuperándote del fin de semana, para coger el lunes con fuerza. De camino a casa, ÉL la acompañaba a su lado, hablando de cosas triviales....ahora, se había puesto al descubierto y ya poco más se podía ocultar. ÉL hablaba y hablaba, y ELLA sencillamente escuchaba, aunque sus pensamientos viajaban lejos de ese momento, de ese espacio, de ese tiempo. LLegaron a la plaza, y ahí ELLA puso fin al paseo. "Bueno...ya nos hablamos...háblame por wassaf...por ejemplo...vale?" tanto entusiasmo, por parte de ÉL la agotaba, posiblemente porque ELLA no tenía el mismo estado de ánimo que ÉL. "Sí, claro..." y cuando ELLA, se giró para seguir su camino, ÉL se volvió a precipitar sobre sus labios. ELLA se retiró de inmediato, "bueno...ya hablamos". Sus pensamientos, continuaban lejos de allí. Estaba confusa, no entendía por qué ÉL había elegido esa noche, para expresarse tan abiertamente...ELLA, con ganas de salir corriendo y sin comprender muy bien lo que había pasado, emprendió la huida hacia su calle. Al entrar en ELLA, vió la figura de un hombre que se adentraba a lo lejos, desde el otro extremo. ELLA continuó, perdida...preguntándose, por qué no había aprovechado la ocasión y haber "echado un polvazo" en toda regla, y mañana "borrón y cuenta nueva", quizás porque era su amigo, y sabía que eso les podía doler a los dos al día siguiente. De pronto, una voz tras su espalda la llamó " Ey, chica...ey". ELLA giró la cabeza y paró en mitad de la calle. Era el chico que había visto desde el otro extremo. Si??, preguntó."Hola, te he visto desde lejos, y he pensado a esa chica la quiero conocer". ELLA dejó entrever una cálida sonrisa, sin saber que quería ÉL. En principio había pensado que estaría perdido buscando algún sitio, pero ÉL se lo había dejado claro, quería conocerla, "por qué no, acaso tenemos que esperar a que nos presenten?". Que les pasaba el sábado. Este sábado concretamente. Se habían soltado la melena, y habían decidido llevar otra vez la voz cantante y tomar las riendas de la seducción??. ÉL quería invitarla a tomar algo en el bar Passión, un bar con un nombre muy sugerente para una noche así. ELLA volvía a excusarse con irse a casa, con que estaba cansada, con que era tarde y con que el domingo tenía cosas que hacer. Pero aquella sonrisa con forma de luna, y aquellos ojos claros y llenos de vida, la desmontaron de repente todas sus excusas excusadas, y se preguntó "¿y por qué no?". "Vale, tomemos algo. Bueno, una caña y me voy...vale?"...y ÉL con más luz que la luna, "claro, nos tomamos una cerveza, y te vas cuando quieras". Antes de entrar al susodicho bar, fumaron un cigarro. Cuando ÉL, le preguntó a ELLA por su nombre, se le abrieron los ojos de par en par "¡te llamas como mi grupo favorito!!", como su grupo favorito, que casualidad. ELLA, abrió todavía más los ojos, cuando ÉL le dijo su nombre,..."últimamente me persigue ese nombre". Qué casualidad. La noche estaba juguetona, pues juguemos. Mientras charlaban en la puerta, llegaron tres chicos buscando un bar donde hubiera buen ambiente y pudieran tomarse algo a esas horas. ÉL, les sugirió el particular bar. Así que, sin apenas darse cuenta, se encontraron los cinco, en el interior, dando plática a Christiam, el camarero. El sitio, desde luego tenía su encanto. ELLA había pasado por delante, un montón de veces. A diario, y aunque siempre había pensado en entrar, nunca se había dado la ocasión. Y ahora estaba allí. Con cinco desconocidos, incluyendo al camarero, y dejándose llevar por el juego de azar, de la casualidad o la causalidad... Hablando, se dieron cuenta, que casualmente trabajaban en lo mismo, pero en empresas diferentes. "Esto es increible", exclamaron casi al unísono los dos. Música.... ÉL tenía un grupo de rock, y el próximo viernes tenía un concierto, al cual pasó a invitarla. "Tienes que venir a vernos, te va a gustar". Esa sensación de conocerse de antes... ese "deja vu"...era irresistible. La noche estaba vestida de magia y aventuraba momentos para soñar...Se adentraba en las últimas horas, antes de que el amanecer asaltara con toda su fuerza. ÉL y ELLA. ÉL no quería perder la oportunidad de oler, palpar y saborear su piel. ELLA no quería perder la oportunidad de oler, palpar y saborear su piel. ELLA Y ÉL. El deseo de la aventura ebullía en cada uno de ellos...solo tenían que seguir dejándose llevar. "Me voy, es muy tarde...", "No te vayas, quiero seguir hablando contigo...acompáñame a casa, quiero enseñarte los videos de mi grupo favorito...como tu te llamas", le susurraba deslizándose en sus ojos. ÉL, la había embaucado, " no te hagas nada en el pelo...es precioso, ....me encantan tus ojos....hablan solos...", y ELLA se dejó caer...necesitaba seguir escuchandole...sus dulces y mimosas palabras...Christiam, les vendió unas cervezas y acompañados por las causalidades y el ansia de descubrirse, se dirigieron hacia el refugio de ÉL. Estaban jugando. Desde el principio. Ambos lo sabían.... (continuará)
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