Tu sonrisa dormita en el regazo del último encuentro. La ciudad exhibía sus mejores galas, bajo una tibia noche de otoño. Paseamos, conversamos...siempre con la calma y sosiego de nuestras palabras. Se dibuja tu delgada silueta, caminando a mi lado. Y te siento. Siento como te adentras a través de mis poros abiertos. Siento, que escucho el susurrar de un violonchelo, que a suave galope atraviesa de extremo a extremo todo mi cuerpo...La gente nos rodea, y sin embargo es como si estuviéramos solos. Solos tú y yo. Entre encuentros y desencuentros, me acompañan tus ojos inquietos, buscándome. Los míos te buscan. Acaban encontrándose. El cielo cambia de color. Violet.
Siempre es agradable viajar por los laberintos poeticos de una sueño amarillo transfomado en Violet.
ResponderEliminarBesos teledirigidos.
Gracias Dany. besos amarillos.
ResponderEliminar